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Hoy, emprendamos un viaje espiritual de inspiración celestial, descubriendo la “Armonía”, abrazando “La Belleza” de la creación, atesorando el precioso “Libre Albedrío” que DIOS nos ha concedido y encontrando la paz interior a través del “Descanso”.Un día, mientras la Maestra Suprema Ching Hai (vegana) paseaba por la carretera cerca del Ashram de Costa Rica, le pareció que el paisaje era de una belleza extraordinaria. Le gustó tanto que Ella fue inmediatamente al ashram por Sus materiales de pintura. El viento soplaba con tanta fuerza que la Maestra tuvo que sujetar la tabla de dibujo con una mano mientras pintaba. Con la inocencia de una niña, el pincel de la Maestra acariciaba con vivacidad el lienzo mientras Ella pintaba la pradera. Una a una, las flores y la hierba, llenas de felicidad, fueron cobrando vida gracias a Sus trazos espontáneos. A la Maestra le encantó especialmente la ladera de color verde oscuro que pintó. Con las preciosas flores escarlatas bailando con esplendor, la ladera parece una alfombra espesa y aterciopelada, que invita a subir y deslizarse por su superficie.Las vibrantes flores del primer plano, armonizan con la ladera de un verde intenso que se divisa a lo lejos. Juntas, crean una escena de notable equilibrio y serenidad, que nos invita a apreciar la armonía, la belleza y las bendiciones de la naturaleza, que nos son concedidas con tanta generosidad.Mientras que “Armonía” captura la serenidad de la naturaleza, “La Belleza” celebra sus colores vivos y su alegre vitalidad. Centrémonos ahora en este extraordinario cuadro.En esta obra, las diminutas flores silvestres violetas llamadas Santa Lucía cubren la ladera del Ashram de Costa Rica como olas en un océano violeta. En un principio, la Maestra Suprema Ching Hai (vegana) eligió un árbol pequeño para incluirlo en este cuadro. Al considerar que ese árbol era demasiado pequeño para la composición, creó los grandes árboles de un rojo brillante. La Maestra dijo que no era necesario ceñirse siempre a los colores reales, ya que esto podría resultar demasiado apagado y monótono. ¡Al mira más de cerca, las nubes parecen que se desplazan por el cielo! No es fácil reproducir objetos en movimiento de forma vívida, por lo que la Maestra se sintió muy satisfecha tras terminar este cuadro. Le llevó muchos intentos conseguir mezclar con éxito los colores de las flores. Estas flores no habían florecido tan bellamente, y solo después de la llegada de la Maestra parecieron cobrar vida, como si quisieran dar la bienvenida a Su llegada.A través de Su inspirado uso del color y la composición, la Maestra Suprema Ching Hai (vegana) revela la belleza y la vitalidad ocultas de la naturaleza. Que estas pinturas inspiradoras nos animen a apreciar la armonía, la belleza y las bendiciones que enriquecen nuestras vidas.A través de Sus pinturas, la Maestra Suprema Ching Hai(vegana) comparte no solo hermosos paisajes, sino también profundas lecciones espirituales. Continuemos nuestro recorrido con otra obra inspiradora, “Libre albedrío”.Tras un retiro de meditación en Costa Rica, la Maestra Suprema Ching Hai (vegana) viajó a Panamá por invitación de un sincero buscador espiritual. En una ladera detrás de la casa de su anfitrión se alzaba un pequeño árbol cubierto de flores. Sin temer a los fuertes vientos, prosperaba entre rocas y arbustos espinosos.La Maestra Suprema Ching Hai (vegana) dijo: “Fijaros en la ladera que hay detrás de la casa. Tiene una pendiente inclinada, e incluso el propio árbol crece torcido. Allí siempre sopla el viento. ¿Podéis ver la presencia del viento?” Ella eligió este árbol como tema de su cuadro, simbolizando nuestra firme determinación de perseverar en el camino espiritual a pesar de las adversidades.Las hojas de color naranja y verde oscuro revelan la energía fuerte y vibrante del árbol, mientras que el robusto tronco y las ramas marrones reflejan su fuerza perdurable. Aunque está arraigado en una ladera rocosa e inclinada, el árbol florece con tal abundancia que las rocas que hay debajo quedan casi ocultas por sus hojas y flores. El cielo azul claro que brilla a través de las ramas infunde al cuadro calidez, esperanza y ánimo. En conjunto, estos elementos transmiten maravillosamente la libertad del espíritu y la determinación inquebrantable de seguir creciendo a pesar de la adversidad.Mientras que “Libre albedrío” refleja la perseverancia ante los retos de la vida, “Descanso” nos invita con delicadeza a encontrar un sentido más profundo de paz, satisfacción y armonía con la naturaleza.Creado durante el viaje de la Maestra Suprema Ching Hai por las Montañas del Paraíso de Panamá en 1991, “Descanso” retrata un entorno natural apacible, lleno de colores vibrantes y serenidad. Antes de que la pintura estuviera terminada, la Maestra invitó a sus discípulos a adivinar su título. Sus respuestas dieron lugar a un fascinante debate sobre el significado más profundo de la obra.Master: La Maestra ha pintado “El Universo”. ¡Oh, qué gran cosa! Es algo muy sencillo. Ella dice, “Maestra… otro Ashram, nuevo Ashram.” Oh, no, por favor, vosotros no trabajáis para mí aquí. Siempre estáis pensando en trabajar. “¿Panamá?” No, no tiene nada que ver con Panamá. Ella dice: “Lugar de descanso”. ¡Eso es demasiado! “¡Descanso!” Así que eso no es realmente suficiente. “¡Descanso!” Pero no tengo por qué utilizarlo. ¡Casi! “Descansar”, pero no un lugar; cualquier lugar puede servir para descansar. Descansar implica más espacio; un lugar de descanso es más limitado. ¿Entiendes la diferencia que supone añadir una sola palabra más? A eso es a lo que llamamos “Duo Zuei” en chino, que significa “prolijo”, “innecesario”. “¿Imagen de descanso?” ¿Qué? “¡Imagen de descanso!” ¿Imagen? ¿Cómo puede descansar una imagen? “Descanso”, eso es todo “Descanso”. ¡Descanso! ¡Descanso interior! ¡Sí, eso es! Si dices lugar, significa que debe haber un espacio, y eso ya es algo exterior. Así que, si lo llamamos “Lugar de Descanso” o “Tienda de Descanso” o cualquier cosa relacionada con el descanso, ya es algo físico.Es solo un símbolo. No hace falta dibujar a una persona tumbada allí, de cuerpo entero, basta con dibujar una tienda de campaña descansando allí, y así sabes que el dueño está descansando. Y eso no significa ser perezoso, sentirse miserable o esconderse, porque el color es muy brillante; significa que por dentro se está muy feliz. Por lo tanto, si ponemos demasiadas palabras dentro, eso es diferente. Es demasiado discurso. No deberíamos tener que poner ninguna palabra ahí, pero como la gente no lo entiende, tenemos que poner “Descanso” ahí; de lo contrario, quien lo vea no lo sabrá.Antes no sabía que podía pintar. Nunca he estudiado ni un solo minuto con un pintor profesional. Y ni siquiera he leído libros sobre pintura. Pero simplemente pinto porque quiero expresar algo, y creo que esa es la mejor pintura. Aunque la pintura al óleo es la más difícil, pero he descubierto que para mí no lo es. Ahora bien, como ves, el color simboliza la felicidad interior y la armonía; De lo contrario, la roca sería gris, el río sería negro y el bosque solo sería verde.Este es el color del descanso y la tranquilidad. Podría haber incluido más rojo y amarillo, pero habría quedado demasiado agitado. Ahora ya sabes por qué los colores son así, por qué el nombre es este. Hay que expresar algo, hay que tener espíritu.Ahora ya sabes por qué lo pinté así. ¿Te gusta o no? Con un cuadro solo se puede decir “me gusta” o “no me gusta”. No se puede decir “lo entiendo”, porque no siempre es posible entenderlo. También no es correcto decir que entendemos un poema o que entendemos un cuadro; simplemente nos gusta. Creo que me gusta. No sabía que podía pintarlo, y se ve tan real, se ve muy parecido al objeto.A través de este animado intercambio la Maestra Suprema Ching Hai (vegana) revela el significado más profundo que se esconde tras “Descanso” y el mensaje espiritual que encarna el cuadro. La obra nos recuerda que, incluso en una vida dedicada al servicio espiritual y humanitario, los momentos tranquilos de reflexión son preciosos. Transmite de forma hermosa la satisfacción, la libertad y la unidad con la naturaleza, revelando que el verdadero descanso no proviene únicamente del entorno, sino del estado de paz del alma.











